Sancto Laurentio
Nitz Lerasmo*

 A un río

Litografía por Tania Delgado**



Audio por Arturo Gómez***



——–Caricia de océano…

Apenas unos grumos
de lo que podríamos
llamar nostalgia.


——–San Lorenzo, San Lorenzo;

un ruido de gaviotas
te persigue
para hacernos recordar
tu origen marino.


¿Y serán los barcos
——–también tus amantes?
Suspendidos en el aceite
——–y en el olvido,
——–a veces crujen,
——–a veces ellos también lloran.


San Lorenzo, San Lorenzo;
——–dos hojas de arce se mecen
en tus escamosas olas.
El cielo, provocativo añil,
——–envidia tu fluir acuático
y aquel puerto tuyo
——–que se desvanece
a cada arrebol.


Dime, San Lorenzo,
en tu vida de fluvial angustia,
——–¿a cuántos suicidas
——–has tomado entre tus brazos fríos?
Son las algas un secreto a voces,
——–y los silenciosos peces
de pupila plateada,
——–tus confidentes más antiguos.


Pero San Lorenzo;
¿a dónde arrojar esta tristeza
——–si tu agua melancólica
está por desbordarse?
Dime, San Lorenzo, revélame:
¿cómo puede fluir un río,
——–insensato,
——–——–hacia ninguna parte?


Y yo, San Lorenzo,
¿qué haré con las dulces lágrimas,
con la desdicha a flor de piel?
¿Qué haré con el cadáver
——–de mis sueños,
con la podredumbre
——–del porvenir,
con mis ojeras donde yace
el polvo del mundo?


«Agua salmuera
——–y agua dulce
corren por mis venas»,
confesó Lorenzo,
——–el padre de mi madre,
——–horas antes de morir.


San Lorenzo, Lorenzo;
qué martirio de homónimo.
——–Pero confiesa, río del norte,
¿acaso encontraré
en tu estuario
el agua dulce
——–y el agua salmuera
de las venas
que se abrió mi abuelo?


Y ahora, San Lorenzo,
que estamos frente a frente,
yo bien podría dejarme
caer a tus aguas
y tú, vena marina,
recibirme con un beso
——–sabor a muerte.


Pero ni tú ni yo, San Lorenzo,
nos tocaremos jamás.
Solo nos queda mirarnos
——–sin sorpresa,
saludarnos cortésmente
——–—«civilizada linfa»,
escribió el poeta—,
y finalmente darnos la espalda,
tratando de ocultar
——–nuestra tristeza
como si fuera el tesoro
——–más valioso que tuviéramos.


Y en verdad, San Lorenzo,
quizá es la tristeza
lo más valioso
que tenemos,
quizá es lo único
——–que vale la pena
——–———poseer en este mundo.




*Autor – Texto.
(Ciudad de México, México)
Estudiante de Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México.
nitzhui@hotmail.com

 

**Autora – Litografía.
(Ciudad de México, México)
Estudiante de Artes Visuales en la Universidad Nacional Autónoma de México.
https://www.behance.net/TaniaDelgado
Instagram: @tania.dh

 

***Autor – Audio.
(Ciudad de México, México)
Bajista.
Estudiante de Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México.
arturofilosz@gmail.com

Categorías: Voz y verbo

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