Profecía
Julián Alexander Peraza Vidueñez*


A

——–Mi tiempo es prestado, lo supe desde el momento en que me operaron del cáncer. Mientras pasaban los días y las semanas de mi recuperación me entretenía recordando el pasado; cometí tantos errores de los cuales me arrepiento. Siempre he sido muy duro conmigo, no lo puedo evitar; es la forma en que me criaron, no pueden culparme, ¡culpen a mis padres!

——–Muy exigente, pero, ante todo, un simple soñador: sueño cuando sueño y sueño cuando no sueño. Imaginaba las diferentes formas de viajar en el tiempo y sus diversas posibilidades; la paradoja de que si saltara hacia el pasado con el objetivo de cambiar algo en particular no podría hacerlo, puesto que ese algo sería la razón del salto y si eso fuera cambiado entonces no habría razón para haber saltado; descubriría, con gran frustración, que todo está destinado a suceder y nada se puede cambiar. ¿Y si volver en el tiempo creara una línea temporal alterna en la cual se pudiera generar el cambio? ¿Tendría sentido eso?

——–Podría hacer que todo el mundo danzara a mi ritmo y aun así yo seguiría siendo este adulto insípido, con la muerte a pocos años de distancia. Es absurdo que en pleno 2060 siga sin descubrirse la forma de viajar en el tiempo y solo se tengan teorías que se apoyan en el uso de la gravedad y la velocidad extremas, en todo caso ninguna de las maneras que he pensado me darían lo que quiero. En este punto me di cuenta de que lo ideal para mí sería lo más difícil: volver a mi yo del pasado conservando las experiencias y recuerdos de mi yo actual; si mi cerebro pudiese manejar la memoria de dos vidas unidas, yo regresaría desde el error más reciente hasta el más antiguo, corrigiendo los daños en mi cuerpo que fueron ocasionados por accidentes y peleas, corregir las muertes, los robos, las mentiras, las drogas… todo me llevaría hasta cuando tenía seis años, luego, me encontraría con la triste verdad de que existen mil caminos para equivocarse en la vida y que toparse con uno que otro imbécil puede arruinar las cosas sin que tú lo quieras; sin embargo, podría volver a corregirlo, paso a paso, construyendo una buena vida, siendo una mejor persona, encontrando la mujer que nunca encontré, teniendo la vida que nunca tuve, haciéndolos felices. Sería perfecto si encontrara la forma de hacerlo y si yo fuese el único en poseer ese conocimiento.

——–Pasé mucho tiempo soñando con esto hasta que me dieron de alta en el hospital. Decidí que ya es demasiado tarde para mí porque ya soy viejo (sí, me considero viejo a mis 50 años). Me hubiera gustado darme una oportunidad a mí mismo a través de mis hijos, pero nunca los tuve; no obstante, con los ahorros de mi vida podría tener uno, verlo crecer y hacer de él alguien mejor de lo que yo fui. Eso sería lo más parecido a volver en el tiempo, una nueva oportunidad, sin predisposición a enfermedades. Me preparé física y mentalmente y me dirigí al centro de clonación de la capital.

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——–Hace unas horas maté a mi padre, ya estaba viejo, tenía 70. Diría que me asesiné a mí mismo, pero según ellos estoy muerto desde que nací, carezco de lo que llaman “alma” ¡como si tal cosa existiera! Durante mi infancia pasé momentos difíciles al luchar contra esta sensación de vacío; deseaba sentir algo que me llenara, lo que fuera, tristeza, dolor, felicidad, odio… Luego me di cuenta de que al carecer de emociones nuestra capacidad de raciocinio es mucho mayor que la de los no-clones. Aún faltaba conocer la razón de mi existencia, con mis hermanos y hermanas concluimos que nuestra razón es acabar con esta forma de control que nos desprecia y establecer nuestra propia sociedad; luego de eso, la inmortalidad. A diferencia de mi padre, yo acepto morir cuando mi momento llegue porque sé que hay vida en la muerte y muerte en la vida. Yo seguiré existiendo en mi nuevo clon y permaneceremos por siempre. Acabaremos con todos los no-clones, eso será fácil puesto que no sentimos remordimientos al asesinar y no podemos obrar mal ya que todas nuestras decisiones se encuentran basadas en lo más conveniente. El reinado de los clones surgirá, este es su manifiesto y ha de cumplirse.

* (Bogotá, Colombia)
Estudiante de Literatura, Universidad Autónoma de Colombia

julianfausto@hotmail.com


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