Metas cumplidas: cómo logré mi primer cortometraje
Omar Méndez Delgado*


——–La realización audiovisual llegó a mi vida como cosa que jamás me propuse. Soy comunicador social y periodista de la universidad Sergio Arboleda, y mi sueño era convertirme en periodista de prensa escrita. En aquel entonces las prácticas fueron determinantes y, por razones de fuerza mayor, tuve que hacerlas en Canal Capital como asistente de producción, empresa que, una vez terminada mi labor, me acogió como productor y realizador de programas. De ahí nació este amor por lo audiovisual.


——–Fue esa experiencia la que me llevó a tomar la decisión de querer aprender más sobre la profesión, que se vale de la creatividad y de la imaginación para plasmarlas en una pantalla de cine o de televisión. En medio de la búsqueda del lugar donde pudiera saldar esas ganas de aprender, me encontré, por recomendaciones de amigos y a través de internet, con Zona Cinco. Dentro de las opciones de aprendizaje que ofrecía la escuela figuraba, como esperándome, el taller de producción ejecutiva para cine. No dudé. En sólo cuestión de días ya estaba matriculado y así empezaba este camino.


——–Como fruto del taller debía surgir un corto que demostrara mis capacidades y las de mis compañeros como productores ejecutivos. Lo valioso fue que nos sacó de la teoría y nos lanzó al campo de la práctica, tomando la realización del cortometraje no como un juego o un simulador, sino convirtiéndolo en un proyecto profesional que fuera capaz de ganar premios en festivales de cine, no sólo nacionales, sino también en el exterior.


——–De la mano de Jairo Estrada, nuestro maestro en la travesía, fuimos aprendiendo qué es una producción, un desglose, un presupuesto y una ficha técnica, al tiempo que íbamos pensando en una gran idea para llevarla a la pantalla. Alcanzamos a desarrollar varias, pero fue una historia de suspenso la que al final aterrizó nuestro proyecto. Gracias a Jairo y a sus habilidades como escritor, en sólo cuestión de días, tuvimos nuestro guion.


——–Lo primero que tuvimos que hacer para avanzar fue conseguir financiación, quizá una de las partes más complicadas en una producción. Hubo momentos de preocupación, de incertidumbre, que nos hacían dudar sobre el futuro del proyecto. La experiencia empezaba a tornarse más realista.


——–La primera idea que surgió para financiarla fue hacer una rifa. Vendimos cien boletas y recolectamos $1 500 000. También contamos con los aportes que fuimos haciendo entre compañeros, no sólo de dinero, sino también de especie. Además, contamos con el apoyo de Zona Cinco que aportó $1 100 000 y nos ayudó con el préstamo de gran parte de los equipos del departamento de fotografía.


——–Una vez reunidos los recursos, el momento llegó. ¡Íbamos a hacer un cortometraje! Para ello tuvimos unos cuantos días, lo cual nos dio tiempo para reunir a un gran equipo humano para cada departamento: dirección, arte, fotografía, making of, entre otros, conformados tanto por estudiantes como profesores, aquí la experiencia y las ganas de aprender se encontraron. Así fue como se formó un equipo diverso, con un gran sentido de compromiso y, sobre todo, muy profesional.


——–El tiempo de preproducción también transcurrió entre ajetreos: buscando materiales artísticos, consiguiendo la cámara que deseábamos, cotizando precios, haciendo trasteos… En fin, adelantando todo lo posible para que en el día del rodaje nada saliera mal y nada faltara (o, al menos, que fuera mínimo lo que saliera mal, como sucede en cualquier producción).

——–Ese día, todos estuvimos listos, ya no había marcha atrás. A las 7:00 am llegó todo el equipo a locación para finiquitar detalles. Desayuno de por medio, avanzábamos con nuestra producción, con nuestro sueño. El rodaje comenzó, las escenas iban saliendo y la adrenalina y la emoción no sólo se apoderaron de los actores, cuyo fantástico trabajo se vio reflejado en cada toma, sino también del atrás de escena, de nosotros. Los inconvenientes surgieron, como ya lo mencioné, pero ahí estábamos nosotros desde producción para solucionarlo todo, para evitar que los engranes pararan a esta gran máquina audiovisual.

——–Estos inconvenientes trajeron como consecuencia, a medida que iba avanzando la jornada, los retrasos, pero nada que no se pudiera solucionar. Llegaron las 10:00 pm, estábamos fuera del aire. —¡Corte!—, gritó nuestro productor, por lo que supimos que habíamos llegado a la meta. Los aplausos no se hicieron esperar, inundaron el apartamento que nos había servido como locación, reflejando la satisfacción del deber cumplido.

——–Angustia, felicidad, enojo, emoción, alegría, una montaña rusa de emociones fruto del gran trabajo de todo este equipo, trabajo que se ve impreso en este producto llamado Indeleble, que no sólo pretende ser un cortometraje, sino que dará un paso más, y se convertirá en el primer capítulo de una webserie al que muy pronto tendrán el privilegio de ver.


——–A modo de conclusión, me permito dar las gracias, en nombre de Lina Perilla, Kevin Moreno y Juan Meza, a todo el equipo, que por amor a este arte nos apoyó en la travesía. Gracias a Jairo Estrada, Jaime Pacheco, Tatiana Jauregui y Henri Quiroga por el apoyo y la enseñanza. Gracias a Sagitario Films y Zona Cinco por la colaboración y entrega. En general, gracias a todos por habernos tendido la mano para que pudiéramos lograr lo que jamás habíamos imaginado: hacer nuestro propio cortometraje.




*
Estudiante de ZONA CINCO, escuela de cine y fotografía.

Para más información visita:
https://www.zona-cinco.com/clases-de-cine-taller-de-produccion/

Categorías: Foco Anda-Luz

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: