Por su bien
Lisardo Suárez*



——–Maldito tráfico.

——–—Son los manifestantes, cariño.

——–—¿Crees que no lo sé? Braulio, ¿puede usted tomar otra ruta?

——–—Todas las vías de la zona están colapsadas, señor Meneses.

——–—Muertos de hambre. Eso es lo que son: unos muertos de hambre.

——–—No te alteres, mi vida, que el médico ha dicho que tienes alta la presión.

——–—Ni presión ni nada, Catalina; estos desagradecidos solo saben protestar, aunque hagamos lo mejor para ellos.

——–—Y hablando de médicos, amor, ¿no crees que debería retocarme las arrugas?

——–—Braulio, llame al ayuntamiento y diga que llegaremos tarde a la sesión.

——–—De inmediato, señor Meneses.

——–—¿Qué me decías, Catalina?

——–—Las arrugas. ¿Crees que debería hablar con el cirujano sobre ellas? Tengo cita el jueves para el blanqueamiento y podría comentarlo con él.

——–—Como tú quieras. Dios, qué pancartas de mal gusto: «Los recortes sanitarios son criminales».

——–—Tal vez una liposucción en el vientre.

——–—¿Qué dicen los del ayuntamiento, Braulio?

——–—Parece que todos se retrasan por las manifestaciones, señor Meneses.

——–—Quizá en las nalgas.

——–—«Seguridad en las calles». Lo que faltaba. Braulio, ¿están aseguradas las puertas? Perdona, Catalina, ¿qué decías?

——–—Sí, señor Meneses.

——–—Pensaba en una liposucción de glúteos, ¿qué opinas?

——–—«Los políticos tienen privilegios». Pues claro, imbécil. Como tú quieras, Catalina, como tú quieras.

——–—O la papada. ¿Crees que tengo papada, cariño?

——–—«Escuchen al ciudadano». Son como niños tontos. Sí, tus glúteos están bien.

——–—Mandarán a los antidisturbios para que nos abran paso, señor Meneses.

——–—Amor: la niña ha pedido una operación de busto para su cumpleaños.

——–—Pues que se pongan a ello cuanto antes.

——–—Por supuesto, señor Meneses.

——–—Sabía que le darías permiso. Eres el mejor padre del mundo.

——–—«Por un transporte público que funcione». Les falta originalidad y usan esas bobadas para todo. ¿Qué dices de la papada, Catalina?

——–—Braulio, te voy a necesitar el miércoles para llevar al perro al veterinario. Quiero que le hagan una resonancia porque lo noto deprimido y podría ser un tumor.

——–—Por supuesto, señora.

——–—«El voto del ciudadano debe ser escuchado». Idealistas. ¿Quieres operar al perro del busto?

——–—Tu papada está estupenda, mi amor. Quizás un injerto de pelo…

——–—Ahí llegan los antidisturbios, señor Meneses. Pondrán orden en la ciudad.

——–—Ya era hora, coño, ya era hora. ¿Te harás una depilación definitiva?

——–—No sé lo que es una liposucción de la ciudad, mi vida, pero suena muy bien.




*
(Gijón, España)
Antes se amparaba en la discreción de los seudónimos para escribir,
pero ahora firma con su verdadero nombre casi siempre.
Más de setenta de sus trabajos de narrativa breve han recibido diferentes reconocimientos en concursos, convocatorias, certámenes, antologías y revistas.
lisardo.suarez@gmail.com

Categorías: Voz y verbo

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