RESEÑA DE SINATRA. NOVELA URBANA
Yulieth Rueda*

 

Título del libro: Sinatra. Novela Urbana.
Autor: Raúl Núñez
Año: 1984
Editorial: Anagrama


——–
Sinatra encendió un cigarrillo y se quedó solo e inmóvil mirando la eléctrica noche de Barcelona. Escuchó el sonido de los motores de los coches, iluminó sus ojos en el vertical cartel luminoso del hotel, se envolvió en la láctea niebla que descendía sobre los semáforos y el cemento, le pareció ver una estrella fugaz perdiéndose detrás de los edificios lejanos y se enamoró de aquel instante de su vida, para siempre.


——–
Este es uno de los lienzos vivientes que le dan color y movimiento a la novela de Raúl Núñez.

——–Antonio es un tipo que se parece a Sinatra y trabaja de vigilante nocturno. Al sentirse solo y abatido por dolorosas pérdidas del pasado, decide hacerse socio de un club de amistades por correspondencia con el único fin de matar el tiempo. Sinatra lee las cartas, con una botella de algún licor barato en la mano, sin siquiera imaginar lo que se esconde detrás de unas cuantas letras, una foto y una firma; mucho menos habría de imaginar que un grupo de desconocidos harían de su vida una especie de ruleta de la suerte.

——–Hace un par de meses este libro irrumpió en mis lecturas por casualidad y no pude evitar sentir atracción por él durante mi cacería constante de escritos sobre la ciudad. La prosa de Núñez atrapa inmediatamente por el lenguaje descomplicado de los personajes, logrando que el lector se sienta rodeado de gente que posiblemente ha conocido en algún momento, además de un narrador en tercera persona que dibuja símiles con pinceladas impresionistas. No se trata únicamente de que Barcelona sea la madriguera de Sinatra, pues esta urbe eléctrica es, a la vez, su mejor amiga, su prisión domiciliaria, su compañera, su consejera y la peor de las influencias. Allí, Sinatra logra conocer la soledad y la compañía, ambas hostigantes hasta cierto punto, además de tener que reinventarse: es el lugar de la risa acompañada de una borrachera.


El sexo, las apuestas y los bares rebosantes de lúgubres parroquianos también hacen parte del ecosistema de la novela y le prestan a Antonio su alucinante atmósfera para sumergirse en profundas reflexiones, mejor de lo que lo haría en una capilla, en templo o en el aire del campo. La invitación a la Barcelona de Sinatra está abierta para todo aquel que quiera acompañarlo a resolver el afán de cada día, capítulo a capítulo, a un ritmo digno de disfrutar con una buena compilación de Frank Sinatra y un vaso de vodka no tan fino.



*
(Bogotá, Colombia)
Estudiante de Estudios Literarios de la Universidad Autónoma de Colombia
yuliethrueda95@gmail.com


Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: