Versitos colgados de las flores de tu vestido distante
Tito S. Martínez*



——–Te largaste un martes, hacía sol y Bogotá no estaba triste, así que no llovió. Realmente Bogotá nunca está triste. Bogotá solo es cemento y árboles y carros que pitan en código morse. Está bien, eso último tampoco es cierto, solo pitan. El punto fue que te largaste un martes, un puto martes soleado que no me dejaba salir a llorar porque no podía ocultar los ojos con las gordas gotas de lluvia que suelen caer frente a mi casa  (sí, qué mierda, esas actitudes las saqué de ver películas románticas contigo). Te fuiste y los buses seguían demorados como siempre, así que me tocó verte mirar el reloj algo así como media hora, allí, parada sobre tus botitas de niña linda. El bus estaba lleno como todos los días, los vecinos fueron ruidosos como todos los días y yo seguía mirando por la ventana hacia el  paradero, buscando una correspondencia allá afuera que hiciera sentir a mi corazón menos solo.



*(Bogotá, Colombia)
Estudiante de Estudios Literarios.
Universidad Nacional de Colombia.
Sus cuentos y poemas han sido publicados en varias revistas literarias de Colombia.
tisamarto@hotmail.com

Categorías: Voz y verbo

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