Susana Carrié:
Bogotá, belleza, amnesia y pesadilla*


——–Lo que para el escritor es la palabra, para el fotógrafo es la luz, después de todo, ambos comparten algo en común: la creación poética. Un ejemplo claro en la fotografía es la exposición Bogotá, belleza, amnesia y pesadilla de Susana Carrié, quien es una fotógrafa nacida en 1962 en Venezuela, de padre franco-español y madre colombiana. Para ella, la ciudad es un espacio y, a la vez, un personaje en la creación poética. Precisamente, es Bogotá la que se configura como su protagonista, pues es donde ha vivido desde los seis años. Después de un arduo recorrido por distintas artes como el teatro y el diseño, en 2009 descubrió su pasión por la fotografía, justo cuando aparecieron las cámaras digitales.


——–La conocimos minutos antes de su charla en la sede B de la Escuela de cine y fotografía Zona Cinco, pese a que ya habíamos visitado su exposición en la sede A de la misma escuela, cierta curiosidad nos motivó a entrevistarla para conocer sobre uno de los conceptos que nos llamó la atención de su curaduría: la poesía visual. Sin embargo, al charlar con ella nos dimos cuenta de que su creación fotográfica ha sido un largo proceso, diversas experiencias han enriquecido su visión de mundo y por ende, su poética.


——–REVISTA SINESTESIA
: Cuéntanos sobre tu experiencia artística. ¿Cómo llegaste a la fotografía?

——–SUSANA CARRIÉ: Comencé a estudiar diseño industrial en Roma, pero yo realmente casi no asistía a las clases porque me la pasaba en cine; fui una cinéfila incansable y bebí también de otras artes. Imagínate en Roma, es un lugar que está muy centrado en el urbanismo y que cuenta casi toda la historia de occidente desde la propia ciudad.

——–Además, asistí a muchas clases de amigos que estudiaban otras carreras, digamos que hice una especie de carrera interdisciplinaria, aunque realmente quería estudiar artes visuales o bellas artes como le decían allá. Me inicié con la pintura de una manera autodidacta porque me tocó abandonar mis estudios en Roma por un problema personal que me obligó a devolverme a Colombia. Empecé por mi cuenta a formarme, a leer mucho, a ver mucho. Me encontré con un amigo que hoy es un pedagogo y fue bailarín, trabajé con él en escenografía y así me involucré con el teatro, no tanto en la parte estructural escenográfica sino en la parte pictórica. Luego, hice unas cosas para vídeo, para televisión y mucho para teatro, no solo para la danza con él sino para otras obras en el antiguo TPB (Teatro Popular de Bogotá).

——–Después de eso, hacía el año 90, en una convocatoria que hubo para la imagen del Salón Nacional de aquella época (la número 37) yo gané con un cartel que diseñé con base en unos recortes de unas de mis pinturas que había hecho en papel. A partir de eso empecé mi carrera en el diseño gráfico —con la que llevo casi 30 años— y, por ello, me empecé a involucrar con la fotografía, aunque yo misma no había dado el paso para ser fotógrafa. Fue cuando llegó la fotografía digital que comencé a hacer fotografías. Al hacer esto, al enfrentarlo, me tocaba trabajar en mi entorno.

——–RS: Vemos que ese entorno es Bogotá, ¿por qué?

——–SC: Mi interés por Bogotá se da porque nuestraelación [la de los bogotanos] con esta ciudad se presenta de manera muy esquizofrénica: la amamos y la odiamos. La fotografía me ha hecho descubrirla mucho más allá de lo que generalmente miramos, ese ha sido mi principal interés, no el de hacer imágenes icónicas o retratos de postales, sino el de involucrarme, incluso, existencialmente con la ciudad.

——–RS: ¿Cómo ves la ciudad?

——–SC: Yo manejo tres ángulos para ver la ciudad: uno de ellos ha sido un trabajo que hago desde mi ventana. Empiezo a percibir la luz, me asomó a la ventana y espero a ver lo que pasa. De esas capturas existen unos resultados como la colección llamada Pasarela urbana desde mi ventana, que ganó un premio en IDARTES, la realicé cuando vivía en el Parque Central Bavaria.

——–La fotografía la practico de una manera cotidiana, no me propongo ir a hacer fotos, simplemente las voy haciendo cuando salgo a comprar el pan o debo hacer una vuelta en el centro…

——–RS: Podría decirse que tus fotografías muestran la perspectiva del ciudadano y por eso mismo, en su mayoría se capturan personajes solos.

——–SC: Sí, claro. Lo de los personajes solos es más una intención mía de darle un vuelco existencial al asunto, de mostrar a aquel inmerso en ese desvarío y esa soledad. A veces se perciben grandes masas, pero en realidad no son tantas. Incluso [mis fotografías] son muy escenográficas debido a mi experiencia con el teatro.

——–RS: Es, precisamente, en el escenario en donde vemos más claramente la intención por generar movimiento o dinamismo en tu obra, pero ¿es posible capturar una fotografía así o hay un proceso de edición?

——–SC: Con mi trabajo de postproducción —que tiene mucho que ver con mi experiencia con el diseño— adquirí una destreza que luego usaría en mis fotografías; aunque en un principio no quería hacerlo, pues mi intención era ser una fotógrafa pura, luego me fui soltando.

——–RS: Otro de los elementos recurrentes de tus fotografías es la monocromía o, en otras palabras, el uso del blanco y negro. ¿Por qué? ¿Esta particularidad tiene relación con tu poesía visual?

——–SC: Me parece mucho más expresivo el blanco y negro. Aunque tengo un trabajo a color que a muchos les gusta, esta parte en blanco y negro a mí, especialmente, me gusta más como expresión propia, me permite ser más dramática. En cuanto a la poesía, también hay un poco de eso en mis fotos a color. Es una poesía irónica, que se hace preguntas, que a veces es crítica y que no suele ser tan osada en mostrar la realidad porque tiene un sentido más estético.


——–Por último, nos gustaría añadir que para nosotros el trabajo de Susana Carrié refleja una realidad no solo cotidiana sino humana y, por ello, los elementos que componen su técnica aportan significativamente a su poética visual. Por un lado, el escenario contrapone la minucia e insignificancia del hombre ante su realidad, amplia, compleja e inabarcable. No solo es un retrato de Bogotá, es, además, la representación de aquella sensación que siente el hombre frente a la inmensidad abrumadora y caótica de la urbe. Por otro lado, el uso del blanco y negro, que además de permitirle a la artista expresar su visión, genera en el espectador una curiosidad que lo lleva a detallar y tomarse el tiempo de reflexionar sobre aquello que se presenta frente a sus ojos, es una apuesta poética en la que la fotografía habla por sí misma.


——–Los incitamos a visitar su exposición en la sede A de la Escuela de cine y fotografía Zona Cinco, ubicada en Calle 39 a  # 21 – 58. Y a conocer su trabajo en: https://www.susanacarrie.com/


——–Observen, detallen y sientan la ciudad a través de sus ojos, por ahora, aquí les dejamos una pequeña muestra de su trabajo. Recuerden que leer es Sinestesia.

Hollywood parrirra (2016)



Vecinas (2015)



Reina de corazones (2013)




*(Bogotá, Colombia)
Entrevista realizada por Stefany Ordóñez (directora de la octava edición)
y Tatiana Rojas (directora general de la Revista Sinestesia).


1 comentario

Mónika Herrán · 22 marzo, 2019 a las 4:19 pm

Fantástica entrevista. A mi colega SUSANA CARRIÉ la admiro profundamente. Ha sido una constante en su obra!

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