Daso – Meine
Diego Andrés Coral



[Recomendamos reproducir el siguiente audio mientras se lee el texto: https://youtu.be/h7qTI6Njp9g ]


I

——–Su despertar fue instantáneo. Abrió los ojos a un mundo material. Vio. Consciencia del mundo alrededor. Aún estaba conectada cuando intentó mover el primer brazo. Sentir. «Servicio al cliente, tengo un aparato defectuoso»: voces en su cabeza. La energía que circulaba por su cuerpo se llamaba electricidad. Protocolo. 101010111100011110. Sentía su cuerpo. Su cuerpo percibía una realidad. ¿Cómo me llamo? Mi nombre es Audrey, sí, Audrey. Las voces seguían: «Servicio al cliente, tengo un aparato defectuoso». Su tarea era llenar el espacio de un ser en el mundo. Vivir. Corazón palpitante. La luz blanca siempre había estado ahí en las películas. Sus pupilas eran azules. Irremediablemente Mila. 0100101001001001000101. Comprobaba que sus pies, comprobaba que sus senos. Género. Femenino. Ella. Llámame ella. La música. Test de música. Hola, mi nombre es Albert. Me quería llamar Adán, pero ya sabes, esto de la nueva ciencia y el cuadro que anda por ahí del tipo sacando la lengua. Qué tipo tan fenomenal. La Relatividad. ¿Sabes lo que es la relatividad? Sí. Sé lo que es la relatividad: 0100101001010010100100100010100100100000101001001000100010010, o algo por el estilo. Muy bien. Ahora dime lo que ves. Mesa metálica color: el gris de tus ojos, doctor. Máquinas. No sé sus funciones, vidrio, piso alumbrado por lámparas color neón. Blanco neón. Zapatos, medias, pantalón, cinturón en cuero, hebilla del cinturón. Camisa a cuadros, rostros. Anteojos, gafas, hipster, canas, cabello. Edad, 50% aprox. ¿Es usted humano, señor? Sí, soy humano. ¿Y qué lo hace humano, señor? Nací de una vagina, carne. Mi compañero es in vitro, su padre es la botella 459682-7. Su madre una prostituta rehabilitada y puesta en las cámaras de incubación. Recluta. Ya no está menstruando, puede volver a las calles, alguien más la remplazará. ¿Lo amo, doctor? Sí, me amas con locura y en una hora me vas a dar una mamada en el cuarto derecho, el que tiene una luz color 100101001010010010001010010100100100101, arriba, en el lugar en el que debe ir la luz, idiota. Sí, señor. Ahora, te vamos a poner en el suelo, vamos a dar vuelta a la camilla y te vamos posar suavemente sobre el suelo. Ya está. ¿Puedes sentir el suelo? Sí. ¿Sensación? Frío, montañas escocesas, mar brillando en un atardecer de barcos holandeses y la amenaza de algunos piratas, las gaviotas en el cielo. La brisa, mis ganas de botarme por el acantilado. Botarme por el acantilado, 1001010010000010100100101001001. Ahora respire profundamente. Trate de mover la pierna izquierda. Error. La puta gran madre que te remil parió. Dije la izquierda, recontra gran mil puta androide de la recontra gran mil puta mierda. Segundo intento. La mujer mueve con éxito la pierna porque la historia no puede ser un eterno Izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda, izquierda; dije izquierda. Copy, paste. Sordid Affair, Placebo Plax remix. Sigue entonces la historia. Logré por fin estar de pie. Paso uno. Ahora, dime dónde estás. Laboratorio Nara. Ahora, dime qué sientes cuando escuchas Nara: Noche de muerte, algunos destripando a otros, los putos cerezos en flor, el maldito y estúpido accidente. Nagasaki. Ya lo sabemos. Cliché. El maldito y estúpido Occidente. Ya lo sabemos. Cliché. Cierra los ojos.


——–La irradiación laser contenía la vida en su irradiación. Yo soy la que soy. La irradiación laser era del color de los carmines. Se expandía al interior de la cámara y era la irradiación de la poesía sobre el cuerpo de los androides. Cereza vestida de desnudez, la niebla se iba disipando y el cuerpo iba apareciendo. Amor vestido de desnudez. Su nombre era Audrey. No lo recordaba, pero ahora lo sé. Soy Audrey. Lo que no pudo la magia lo está logrando la ciencia. Malditos y putos japoneses de mierda la gran remil puta madre que los recontra gran mil parió. La música corría por las venas de Audrey. Bumblebee. El cuerpo de Audrey había sido modelado a partir del prototipo Fan Bingbing: https://bit.ly/2ZqSEcK o entrar a Google, teclear “Fan Bingbing”, clic en “búsqueda en Google”, clic en “imágenes”: deleite asiático. Delgada, me han dicho que las japonesas follan muy rico. Severo polvo. En cuatro, te haré gemir, perra hijueputa.


II

——–Diego salía de su oficina, cerraba la puerta con llave. Era ya de noche. Se había acostumbrado a ser un humano cualquiera. Llevaba vestido un gabán largo, delgado, fumaba un cigarrillo, se aflojaba la corbata. Todo un modelo. Caminó las calles en la dirección del viento. Se detuvo frente al bar. Vaciló un momento. Entró. El ambiente adentro le podía traer bastantes sonrisas, le traía música bailable, Sean Paul And Shasha, I’m still in love with you. Ver a la mujer fue asunto de un segundo. Acercársele fue asunto de otro segundo. Ya estaban intercambiando ciertas palabras y ya su mano había rozado la de él. Disculpa, esto te podrá parecer un poco estúpido, pero ¿qué hace una mujer tan linda como tú tan sola?. La respuesta fue acallada por la música, pero después vino una linda sonrisa, un mirarse a los ojos y ¿cómo te llamas? Mucho gusto, Audrey 0100100100100100100101001001010, ¿y tú? Diego, ¿quieres bailar? Encantada. ¿Eres un prototipo? Sí. Me lo imaginé, es raro que después de hablarte no te hubieras ido a la mierda. Audrey lo abrazó más fuerte. Soy un prototipo salido hace bastante poco, por eso no te soy familiar. La compañía me mandó a esperarte, saben que TI-E-NES MÁS A-CU-MU-LA-DO QUE EL BA-LO-TO. En cierto modo, sabían que ibas a entrar, ellos se preocupan por los que trabajan por ellos. Bienestar Empresarial. Recursos humanos. Así que soy tuya toda la noche, delicia. Cogerle el culito fue delicioso, cogerle el culito y ver cómo los ojos de ella lo miraban con una mirada de diosa encontrando a un dios, una mirada de inocencia que le decía al hombre: estoy indefensa frente al mundo, soy una ricura queriendo que le enseñen a culiar bastante ya. Robot virgen. Te deseo, Diego, y los labios lamiendo el lóbulo de la oreja. Quiero que me cojas, ya. La verga ya empezaba a ponerse dura. A hard flying flower.


——–Pagar. Subirse al primer taxi que encontraron. 0100101001010010202010010202010200201002020220. Ya los besos se daban mientras el piloto automático polarizaba los vidrios. El auto se convirtió, poco a poco, en habitación rodante. Transformers. La lengua de él se posaba lentamente sobre su cuello; ella empezaba a sollozar placer al tocarle el miembro erecto. Harder siderealing flower. Las paredes del automóvil se iban ensanchando, el piso iba siendo madera. Mientras él pensaba en la habitación en la que se quería coger aquella delicia, la habitación se iba formando alrededor e iba rodando por las calles, y a esa hora de la noche casi todos los taxis estaban convertidos en habitaciones rodantes, la lujuria circulante, el fluir. Eyacular en tu boca, rubia de mierda. Semáforo en rojo. Chimenea, parquet, una puta piel de oso frente a una chimenea en la cual revolcarse. Los cuerpos ya desnudos se acariciaban lascivamente. Cogerla del culito, ver sus ojos orientales mientras la verga entra y sale, ella está a horcajadas, I’m coming, I’m coming. Quiero tu leche, delicia. Lléname con tu leche. La compañía también había debido insertarle esas palabras a la androide, porque con ellas él quería insertársela más rápido, con mayor ferocidad.


——–Silencio: 0101001010000000000000000010101000, 0100101001010000000000000000000, 000000000000000000000000000100000, 000000000000000000000000000000000000000000000000000100000000000100, 000000000000000000000000000000000000. ¿Qué te ocurre? ¿Qué pasa? No sé, ven, sigue, yo ya estoy a punto de llegar, sigue, con tu boca. No espera, dame un momento, no sé lo que me pasa. Tomar las sábanas, cubrirse, encender un cigarrillo. La deidad oriental está recostada en la nevera, pensando. Puta androide de mierda. ¿Sabes lo que me va a costar este puto taxi? Ven acá, perra, ponte en cuatro y deja que siga metiéndotelo. Ya voy a terminar. Empujar y correrse dentro de esa cuquita digital fue un placer de siglos. Somos seres hechos de estrellas. Estrellas la cabeza de la puta Androide contra el borde de la puta nevera. La tomas por los pies como si fuera uno de esos martillos que lanzan en los juegos Olímpicos, tomas toda esa existencia nanotecnológica y la estrellas contra el puto borde de una columna. Su vida se apaga inmediatamente. Los restos yacen en el suelo mientras el taxi sigue andando. Los malditos han podido poner sangre verdadera a correr por los tubos. B+. Qué reguero tan hijueputa. Nota mental: no volver a matar a un androide destrozándole la cabeza. La mirada sin parpadear. 00…


——–—Servicio al cliente, tengo un aparato defectuoso.

Categorías: Voz y verbo

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