Liberarse de los prejuicios para experimentar el placer 
Diana Carolina Junco Murcia*



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En un mundo donde la libertad parece propagarse cada vez más, ¿por qué se censura lo que es natural en el ser humano? El sexo (entendido como un acto necesario e inmerso en la cotidianidad), por ejemplo, parece estar encerrado en el ámbito de nuestra vida privada, son pocos los que hablan abiertamente sobre él (y menos los que tocan el erotismo), pues, por lo general, si se habla en público, el tema es tratado con nerviosismo hasta caer en la burla, incluso la mayoría de las parejas parecen sufrir al hablar de esto.


——–Pero antes de seguir, ¿en qué se diferencian el erotismo y el sexo? Debido a que este escrito no se propone entablar una discusión respecto a estos dos temas, solo expresaré brevemente en donde reside la diferencia (para mí) entre los dos. Si bien ambos conservan los principios básicos: el acto sexual entre dos personas que, conscientemente, deciden entregarse al otro buscando un fin común, el erotismo y el sexo no son lo mismo, ya que el fin de cada uno es diferente. El sexo se dirige más hacia el coito (y en otras ocasiones la reproducción), un acto de lo más ordinario, aunque no deja de lado el placer sexual. En cambio, el erotismo se puede concebir como un ritual en el cual la pareja no busca necesariamente la copulación; más bien se enfoca en explorar las posibilidades que existen en el mismo placer, las cuales residen en las diferentes prácticas sexuales que como pareja e, incluso, como individuos pueden tener para su disfrute.


——–Dicho esto, seguiré con el tema que es de  mi  interés en este momento, que es el erotismo desde la perspectiva de “R100”, una obra cinematográfica dirigida por Hitoshi Matsumoto. Además, hablare de cómo la película nos muestra, en un segundo plano, la influencia que el entorno donde se desarrolla la trama, ejerce sobre el personaje, antes y después de sus “aventuras” sexuales, sin dejar de lado la combinación cómica y dramática que hace de esta peculiar historia una obra atractiva.


——–Es claro que el erotismo es diferente para cada cultura, grupo o individuo, debido a que hay variaciones en cada experiencia por su edad, descendencia, creencias…, además de ser evidente que con el paso del tiempo el conocimiento y la difusión respecto al sexo y el erotismo se han extendido, sin embargo aún son muchos los que prefieren esconder e incluso censurar el conocimiento y la práctica del erotismo. Es por ello que muchos han optado por ir a burdeles para distraerse con un baile o tener una apasionante noche con alguna persona dispuesta a prestar sus servicios en cualquier lugar, ver porno, concertar citas con prepagos etc.


——–Esta es la situación de Takafumi Katayama, un japonés promedio y padre de familia que decide suscribirse a un club llamado Bondage. El cual le proporciona placer a través de las dominatrices. Inicialmente, el protagonista debe firmar un contrato, este no puede ser cancelado y él debe adoptar el rol de sumiso en las diferentes sesiones de sadomasoquismo, en las que participará. Cada una de las dominatrices tiene una habilidad especial que llevará al personaje a excitarse sin tener que acostarse con ellas. Es decir, cada una de estas mujeres utiliza su capacidad para agredir a Takafumi y sobrepasar las fronteras del dolor que lo llevaran al éxtasis.


——–En la película, Matsumoto no necesita ser explícito, como en el porno convencional, para llegar a mostrar el placer. El personaje nos demuestra que el erotismo es un universo sin descubrir y al cual, si se quiere llegar a un nuevo nivel en la sexualidad, deben aventurarse, aunque asumiendo las consecuencias. En el caso de Katayama, al suscribirse en este club a escondidas y sin saber mucho de este, debe sufrir las represalias de llevar al límite su placentero sufrimiento, puesto que las dominatrices, quienes aparecen inesperadamente, no solo lo agreden físicamente sino también psicológicamente al iniciar repentinamente las sesiones en su trabajo u hogar, incluso involucrando a su familia.

——–La película nos muestra como Takafumi, al llegar a verse en una situación irreversible, toma acción para tratar de solucionarlo. Sin embargo, “R100” es una película inesperada, debido a que en varias ocasiones cae en el absurdo y nos hace reír. El director, Hitoshi Matsumoto, encuentra una forma distinta a la convencional de mostrarnos el placer que siente el protagonista. Solo basta ver su cara en primer plano para saber que ha disfrutado su sesión. A pesar de que la trama se centra en la aventura sadomasoquista del personaje principal, vale la pena prestar atención a otros aspectos, por ejemplo, el uso de colores sepia y grises, durante toda la película, evoca la insípida realidad general de un hombre promedio y, en especial, lo que siente el protagonista quien ha tenido a su esposa por tres años en el hospital. Hasta que su insulsa vida prueba el picante al suscribirse a Bondage. ¿Cuántas personas en el mundo vivirán así?, sin sorpresas, ni aventuras, sin riesgos en su vida. Haciéndolo todo mecánicamente.


——–El conocimiento, de la mayoría de nosotros, respecto a oriente es probablemente igual al que ellos tienen respecto a nosotros, es decir mínimo; y respecto al tema erótico podemos ver, si investigamos un poco en internet, que sus prácticas sexuales son muy difundidas en la sociedad, cabe aclarar que no es que los orientales sean completamente abiertos a practicar y difundir el erotismo y la sexualidad, es solo que dentro de su cultura siempre ha estado presente el placer (lo podemos evidenciar en sus pinturas), a diferencia de occidente donde se ha condenado el cuerpo. Si bien la obra cinematográfica de Matsumoto solo nos muestra una perspectiva, de la amplia gama sexual que hay en oriente, lo hace una forma diferente a la que estamos acostumbrada a ver, puesto que impregna, en toda la película, su sentido del humor  y lleva el drama a aspectos que no nos imaginaríamos, como lo es crear una guerra entre el personaje principal y las dominatrices.


——–Además tanto el director como su personaje son seres muy peculiares que buscan, a pesar de los perjuicios de la sociedad en la que viven, hacer algo distinto y satisfactorio que los lleve a tener nuevas experiencias y sensaciones. La película nos da un nuevo panorama  del erotismo al mostrarnos la transformación que una persona puede tener a partir de la exploración de sí mismo a través de la sexualidad.


——–Por otra parte, las sesiones de Takafumi se realizan algunas veces en lugares públicos. De hecho, una de los encuentros es en un pequeño restaurante que tiene una barra de sushi. El personaje principal mientras espera a su “cita” pide la cena, pero cuando ella llega empieza a aplastarle con la mano la comida. El acto pasa como algo desagradable y maleducado; sin embargo, el hecho de que Takafumi coma así su cena, frente a gente que prefiere mirar disimuladamente o simplemente ignorarlos, lo hace más excitante para él, ya que es una forma de violar las reglas convencionales.


——–Situaciones como estas, podrían pasar en cualquier parte del mundo, estas por lo general nos incomoda sin embargo ¿qué es realmente lo que nos incomoda, el acto en sí mismo o no entender por qué alguien puede disfrutar ser agredido? La incomprensión, la ignorancia e incluso la falta de empatía nos lleva a que en sociedades como la nuestra se establezcan normas, ya sean explicitas o implícitas, para controlar y censurar el erotismo en la vida pública. Lamentablemente esto solo conlleva a que los jóvenes se hagan ideas equivocadas acerca de lo que es y se hace en el acto sexual, además de reducirlo, por lo general, al coito. Por otra parte, la forma en la que estos temas son tratados (como si fuera un acto pecaminoso y vergonzoso) solo genera inseguridades que, por lo general, llevan a una primera mala experiencia sexual. Es por ello que propuestas como las de Hitoshi Matsumoto, son una forma divertida y diferente de comprender y acercarse al erotismo, además de conocer la cultura y el arte de otros países respecto a este tema.


——–Por último, he de decir que “R100” es una película una veces dramática y otras cómica, que nos mantiene intrigados respecto a lo que pasará, aunque cabe decir que  no vale la pena buscar una explicación exacta y lógica de esta obra, ya que la historia se va volviendo cada vez más absurda. Además, el mismo director dijo que nadie podría entender la película sino hasta que hubieran pasado cien años. Sin embargo, esto no impide que cierto público disfrute la película. Y digo “cierto público” porque esta película no solo es extraña sino que incomoda a los espectadores y a la vez los hace disfrutar. A pesar de esto, vale la pena arriesgarse y tener nuevas experiencias en todos los ámbitos. Por ello lo invito a abrir las puertas del erotismo y echarle un vistazo desde el cine; tal vez el placer que tanto ha estado buscando (o no) lo encuentre en las imágenes sugerentes y   explicitas y los sonidos estremecedores que nos ofrece la cinematografía erótica oriental.




*(Bogotá, Colombia)

Estudiante de Literatura en la Universidad Autónoma de Colombia.
Escritora ocasional y amante de todo tipo de género literario.

Hace parte del área de Creación de Sinestesia.

Categorías: Voz y verbo

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