¡Tres!
Jonathan Caicedo Girón*



«¡Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre!».
Jaime Sabines.



Chisporrotean las placas de cemento

al pisar de mis apaches.
El agua café permea mis botas de campana
y mis pies sacuden las losas fúnebres del andar.


Allá, en el horizonte, tres puntos negros fulguran.

La tarde es como un GATO GRIS que
sufre de espasmos:
¡Ronronea el tiempo!


Las nubes se rompen

y las avispas de agua se cuelan
por mi purpúrea chaqueta.


Las losas se organizan en forma de Rayuela

y mis apaches apresuran el paso.


¡Efectivamente atisbo tres!

Solemnes izan su mirada.
 Sus ojos de lujuria se clavan en mi andar.


Y a lo lejos se discurren melodiosas las letras para el suicidio:

Rondando tu esquina.


¡¿Acaso no es JULIO JARAMILLO el más grande entre los poetas de las cantinas?!


Mis ojos de águila se pierden

observando a la víbora del pecado…
Me abrazan como serpientes…
¡Entramos!


Las luces de neón se hacen

sombras y los cuartos
con números tristes sonríen de emoción
al ser el anfiteatro para la
próxima orgía.


¡Amo la Sensualidad!

¡Aguzo el Placer!


Ojalá mi falo soporte

los tres Tiritos de gracia.
Ahora:
¡Se cuelgan de mi esqueleto!
¡Acontece una hecatombe!


Y mi piel ahora es de gallina.

Y mi boca escurre neblina.
Y mi alma se hace triste.
Y mi figura se desvanece.

¡Sus lenguas de brasa me encienden vorazmente!
Y mi cuerpo es la obra
calcinada por los
paisajes dantescos
que matizan las víboras del pecado.


Las bolas ya fueron echadas

y, efectivamente, son negras.
Mi condena: ¡el Placer!


Decido parar, tengo miedo

de perder mi LEVIS,
entonces, en mi apogeo me pregunto:
«¿Esta cama tendrá cementerio para las pulguitas?
¿Son las tres el mejor polvo de mi vida?»


De súbito abro los ojos.

¡Estoy SOLO!,
o para ser más explícito,
con mis desiertos y con mi sombra.
La vieja Siete Tigres enmaraña mi esqueleto.


Con parsimonia bajo mis manos,

¡qué humedad tan fulgente!


El radio PHILPS apunta las 2:33 am.

En la mesita de NOCHE está el LEVIS: intacto, quieto.
Se ha salvado mi Unicornio Azul.
Dejo caer mi cabeza,
imploro al Sagrado rostro
una costura onírica.


Que traiga a las tres de vuelta.



*(Bogotá, Colombia)
Docente de Comunicación Escrita en la Universidad Minuto de Dios.
Mag. en Estudios Literarios de la USTA.
Ha publicado diversos cuentos y poemas
en revistas nacionales e internacionales.
Actualmente, se encuentra trabajando en la publicación
de su libro denominado: Mediaciones de la locura,
cuya obra verá la luz a finales del mes de julio de 2019.

https://www.facebook.com/jotto.caisedorff
caissedorf@gmail.com

Categorías: Voz y verbo

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