(Laura Leyva)*
Del corazón, sepulcro
flores broten,
cuando la negra llaga
no sangre más.
Cuando las aves
vuelen, y flote
la ciudad
-Esplendorosa-
Y sobre el lago:
los hijos del agua
se erijan nuevamente
el oro será el sol
y el lago será nuestro.
Como siempre
como antes
Que llegaran los ajenos
con sus dioses y su hoz
callando al pájaro quetzal
y las 400 voces
Agitando nuestras tierras
removiendo nuestros muertos
/señores del otro mundo/
vueltos aquí
por los dueños
de otra tierra,
creyéndose ésta suya
y nuestra propiedad, su propiedad
y nuestro sufrimiento, su riqueza
y nuestra decadencia, su esplendor
Los muertos –aún-
tienen boca.
cantan un llanto
muy grande.
Si quieres oírlos
no los holles
el antiguo mundo ha muerto,
mas no dentro de nosotros.
Cuando los cadáveres
sean respetados, y
el silencio vivo se guarde
y entre los restos, raíces,
vuelva a retumbar
el rugido
De las lágrimas
a la llaga sangrante
de nuestra lacerante historia
Del corazón, sepulcro
flores brotarán.
*Puebla, Puebla.
Estudiante de Lingüística y literatura hispánica – BUAP
https://www.facebook.com/La-Musa-Negra-992830624123098/?ref=hl
Fotografía tomada por Juan Rulfo.






