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La pobreza en tiempos de capitalismo

La pobreza en tiempos de capitalismo

Nahomy Guerrero Ropero (Bogotá, 2001)

Estudiante, escritora, deísta. Es estudiante de psicología en la universidad Minuto de Dios. Ha publicado ensayos en la revista INVESTIGADO2 sobre divulgación científica.

 

El capitalismo es un factor esencial para la producción de desigualdad, pobreza, terrorismo, esclavitud y desempleo, creadora de una inseguridad social que afecta a los proletariados despojados de todo bien productivo, alineados, controlados en una sociedad liderada por los grandes empresarios y el sistema financiero. Los proletariados viven en una lucha constante por subsistir, mientras siguen siendo explotados por el gran capital, esto implica que se someten a ser explotados, siendo así los títeres del capitalismo. La ideología vigente vende la idea de «trabajar para poder subsistir», la clase verdaderamente revolucionaria en una sociedad sin empatía pertenece a los pobres que luchan contra la desigualdad.

En este sentido, es esencial para el capitalismo la existencia de gente dócil, sumisa, y obediente, la existencia de individuos pobres carentes de bienes. Así mismo, la relación entre pobres y esclavos se asemeja, en efecto. ¿Los pobres son los nuevos esclavos del capitalismo? ¿Asalariados el nuevo sinónimo de esclavos? Esta cuestión se relaciona con la esclavitud indirecta que le vende a las mentes horas de libertad.

Los individuos son explotados para generar poder y riquezas a las industrias capitalistas, esto genera una problemática a nivel social, en el cual, la explotación de los obreros asalariados son desprovistos de medios de producción y de existencia: «Para Marx el hombre rico es el que necesita y cuenta con mucho para satisfacer sus necesidades, y el pobre el que cuenta con poco, con menos de lo suficiente». (Ardiles 130) En este sentido, los pobres ven la necesidad de vender constantemente su fuerza de trabajo a los capitalistas, sin satisfacer sus necesidades, esta condición es, en efecto, la más desagradable para los individuos.

Así mismo, la sociedad se divide a partir de los estatus sociales, a causa de un capitalismo global que busca la jerarquización social, a partir de esta selección se dispone la idea de que los más pobres son los más propensos a la inseguridad. Individuos sin empleos, discriminados, aterrorizados en una sociedad capitalista e insegura, buscan la forma de trasformar su condición de vida, para reducir el riego de desempleo y así lograr de una forma segura su necesidad por subsistir, en este sentido, «Entonces convendría también agregar que ser pobre es estar enfermo y no ser atendido por un médico, no poder ir a la escuela, no saber leer, no ser un ciudadano políticamente activo y no tener un buen trabajo». (Ardiles 134)

El capitalismo en la modernidad crea esclavos en un sistema lleno de discriminación, explotación, terrorismo y pobreza. La explotación es aceptada por los individuos generando la necesidad de subsistir en una sociedad llena de desigualdades sociales. «En este contexto de desigualdad extrema, la crisis climática y ecológica tiene efectos muy diferentes para cada persona». (Cano 9) Esta desigualdad provoca crisis para los campesinos, las industrias y los productores, generando, en ocasiones, la disminución de la economía.

Los proletariados son víctimas del capitalismo, también son víctimas de desigualdad, ya que, «La economía que está en la base del Capitaloceno distribuye de manera desigual la riqueza, los medios para vivir, los privilegios y el poder» (Cano 9). El capitalismo genera crisis individuales, en lo cual, la pobreza en una consecuencia de esta.

El capitalismo tiene, por lo menos, dos elementos que lo distinguen. En primer lugar, la existencia de una ventaja o provecho por el explotador y, en segundo, la falta de libertad o la situación de opresión que afecta al explotado. La explotación de producción, representa un valor económico, consiste en el aprovechamiento de la libertad del explotado. El capitalismo manipula, es persuasivo, le hacen creer al obrero y campesino que son efecto de su propia condición.

Así mismo, el capitalista es ese individuo que heredó el poder o lo creó a base de la corrupción, la educación y la experiencia, en este sentido: «Ellos son poderosos porque nos han robado nuestra fuerza». (Arango 44) La fuerza de poder trabajar para poder subsistir, produciendo para generar riquezas y empobreciéndose a sí mismos. El individuo «tiene que potenciar, con el fin de cualificar su actividad productiva y convertirse en una “máquina” idónea y eficiente de percepción de capitales, ya que de ello depende la productividad de su capital». (Landinez 75) El capitalista es, en efecto, una máquina generadora de dinero, desigualdad y productividad.

Al mismo tiempo, el hombre capitalista se desprende de «ser» a convertirse en objeto para «tener» se comporta como maquina generadora de dinero «Hombre: el dinero es la muerte, y vosotros estáis dedicados al dinero y no a vivir». (Arango 56) En esencia, esto implica que, somos esclavos de nuestra realidad, el capitalista esclavo a producir poder, riquezas y dinero, el pobre, esclavo del capitalista que vende su fuerza de trabajo ¡vende su libertad!

En gran parte, la riqueza es ocasionada por el trabajo que ejercen los explotados a causa del capitalismo y puede establecerse su valor por las horas de trabajo. Por otro lado la «noción de riqueza varía conforme a la realidad social en la que el individuo se desenvuelve, así como también ‘aquello’ que la genera». (Montoya, 1998) El capitalismo se vale por su utilidad, gran generador de riquezas y éxito, el incremento del poder del capital es una consecuencia de la explotación, al tiempo que es su causa, entre más poder más explotación.

Lo individuos que carecen de bienes económicos son víctimas del capitalismo por la necesidad de subsistir. En general, «la pobreza es un mal mundial —más de dos tercios de los habitantes del planeta viven en la pobreza-—, por tanto, las propuestas para abatirla son múltiples y variadas». (Montoya 4) Esta necesidad de subsistir tiene una mayor consecuencia en términos emocionales genera un desorden emocional afectando principalmente el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso, es decir, se emplea o se genera una barrera que impide que el individuo pueda ser más consciente en sus emociones o toma de decisiones afectando su relación con la sociedad.

En este sentido, es importante preguntar: ¿la necesidad es sinónimo de pobreza en una sociedad capitalista? Y si es así, ¿la necesidad impide la libertad? Por eso «Rescatemos al hombre del imperio de la necesidad al reino de la libertad». (Arango 58) Pareciera que el verdadero ser humano se revela espontáneamente después del tiempo de trabajo, se libera de ser esclavo a ser en realidad humano.

El concepto de pobreza abarca dependiendo la ideología y el entorno en el cual el individuo vive, para los capitalistas la pobreza es una condición que el individuo prefiere, una condición que eligió como factor de decisión, pero para los pobres el concepto es una privación de las oportunidades, estas son escasas. ¿Por qué? Porque el capitalismo mismo es causa, «la pobreza no se puede definir objetivamente y todo depende del punto de vista con que se vea y cambia dependiendo del tiempo y el espacio». (Luna 91) Mientras exista la acción de explotar a los más vulnerables, siempre habrá la existencia de una pobreza interminable.

Para concluir, el capitalismo necesita de los más pobres, los obreros, los asalariados y los proletariados, personas sumisas y sin oportunidades, para generar riquezas, poder y éxito. El capitalismo es en gran parte, una amenaza de desigualdad social, generadora de pobreza para los más vulnerables, la pobreza es jerarquizada en estatus sociales, en este sentido, la pobreza se mide a través de las necesidades económicas que causa el capitalismo, la paz y la seguridad de los individuos la controla el capitalismo, manipulándolos para que crean que la felicidad está en producir y no en ser humano, esto genera una sociedad sin empatía. La caída del capital engendrará una sociedad más justa, en el que la riqueza no esté en las manos de unos pocos.

Referencias
Arango, G. (2003). Obra negra. Buenos Aires: Ediciones Carlos Lohlé.
Ardiles, F. (2008). Apuntes sobre la pobreza y su cultura. Observatorio Laboral Revista Venezolana, 1(2), 127-137.
Landinez, D, (2018). Poder, control y líneas de fuga en Foucault y Deleuze (Tesis de maestría). Universidad Nacional de Colombia. Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/333058405_Poder_control_y_lineas_de_fuga_en_Foucault_y_Deleuze
Luna, V. M. I. (2013). Pobreza en el capitalismo ¿Por qué persiste en la actualidad? Ecos de Economía, 17(37), 83-107.
Montoya, A. (1998). ¿Es posible abatir la pobreza en el capitalismo? Revista ECA, 5(1998), 91-92.
Ramírez, C. (2017). Capitaloceno y adaptación elitista. Ecología política, (53), 8-11.

Fotografía del encabezado en https://latinta.com.ar

Nahomy Guerrero Ropero

Estudiante, escritora, deísta. Es estudiante de psicología en la universidad Minuto De Dios. Ha publicado ensayos en la revista INVESTIGADO2 sobre divulgación científica.

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