Más en:Crónicas del colapso
Crónicas del colapso
Decimoctava edición
Decimoctava edición. Crónicas del colapso. Literatura en tiempos de guerra y fin del mundo
Crónicas del colapso
Ecos de Polvo y Silencio
Hoy recorro las calles y lo que quedó de nuestra habitación. No distingo una de ...
Crónicas del colapso
Espectrales rostros
Espectrales rostros. Tres poemas de Pablo Esteban Fuentealba Peñailillo
¡Labradores de cielos artificiales!,
no hacen ...
Se encuentra en un lugar con humedad. Siente el vapor que toca los dados de sus pies ampollados por entre los agujeros en los que antes se unía la suela con el botín de cuero. La aspereza de los callos de sus manos no le permite sentir la viscosidad de los líquidos que se desprenden de las bolsas plásticas. Su visión se hace más nítida. Negro en todas las direcciones. Como si hubiera quedado ciego, moviendo la cabeza de un lado a otro. Cargando… Recupera la vista. Igual, el lugar parece estar pésimamente iluminado. Plásticos delgados y arrugados de tonalidades grises y negras. Reporte: hasta este momento no se percibe señal de audio. Se capta. Lluvia. Ácida y a cántaros. Los vellos de su piel se levantan. En los últimos dos minutos la temperatura ha descendido considerablemente. Levanta la cabeza. Pequeñas gotas de agua se filtran y descienden de una rampa de concreto que cubre su cabeza. Proposición 1: Está en un puente.






