Voz y verbo

Arcoíris sobre ocarinas

Arcoíris sobre ocarinas
Isabel Itayetzin Miranda Ocampo*





——–Sentí los oídos destapados,

regresé al mundo de los sonidos.
Al principio dolió oír
luego distinguí,
las paredes tenían voz.


——–Emanaban

arpegios
tristes y europeos
que nada tienen en común
con el barro.


——–Oí los pasos

de alguien en el museo,
en el que por casualidad
se coló un arcoíris.


——–Es un claustro

en el centro su semilla,
una fuente,
el rumor del agua.
Las paredes de los corredores
son de cristal.



——–Se cuela la luz del sol
en el agua de la fuente
y luego se cuela por el vidrio
y llega en forma de arcoíris
a este piso de madera.


——–Estoy parada

observando
monolitos de barro
de una civilización
que se hizo fuerte
con maíz crujiente,
con el canto de las aves,
el rugido de las bestias,
con el silbido
y el estruendoso eco
de un caracol.



——–Se cuela el arcoíris
sobre mi pie,
marco un compás,
observo las ocarinas
atrás de un cristal
e imagino el viento,
corriendo entre sus orificios,
llamando al mundo
a un canto nocturno,
crepuscular.




*(Cuernavaca, México)
Estudiante de Letras hispánicas del
Instituto de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales.

Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

iza.miranda19@gmail.com

Ilustración por: Daniel Duque – Francisco Bernal

Impactos: 371

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Login/Sign up
A %d blogueros les gusta esto: